ALMA VENTUROSA
Al promediar la tarde de aquel dia
Cuando iba mi habitual adiós a darte,
Fue una vaga congoja de dejarte
Lo que me hizo saber que te quería
Tu alma, sin comprenderlo, ya sabia...
Con tu rubor me iluminó al hablarte
Y al separarnos te pusiste aparte
Del grupo amedentrada todavía
Fue silencio y temblor nuestra sorpresa;
mas ya la plenitud de la sorpresa
Nos infundía un júbilo tan blando,
Que nuestros labios suspiraron quedos...
Y tu alma estremesíase en tus dedos
Como si se estuviera deshojando
Tags: Arte Y Literatura