Tan atribulado estás
solo por mi corta ausencia
es que tuve que partir
para poner mis pequeños mundos en orden
¿Acaso no has enloquecido alguna vez?
Te he abierto la puerta para que cruces hasta mi morada
me pregunto si te quedas afuera para retarme de capricho
¿No se dan cuenta tus pensamientos que puedo vendar tus breves heridas?
Y eso que no suelo dar crédito al masoquismo...
A veces miro en blanco y negro
Pero tú mi querido ángel eres oscuramente atractivo.
Igualmente seguiré esperando esa respuesta
Sé que no tardarás,
pronto dormirás entre mis brazos...