Mientras el sendero se hacia infinito
Atado entre tus dedos... paso las horas mas felices de mi vida.
Ilusionado que nuestro amor romperá las frías distancias
y que caminaremos todos los días de nuestras vidas
por este infinito sendero...
Ha llegado el tiempo de las distancias
nunca probaré lágrimas mas saladas que las de hoy
y jamás mi garganta tragará vidrios como en este segundo,
porque lo nuestro fue solo un segundo en un milenio.
Fuimos dos grandes peces en una piscina,
pero hoy soy un gusano en el océano...
abandonado y rechazado
cristalizándome entre cubos
que forjan solo amarguras
pero mi esperanza se ata a tu fidelidad,
se que nunca me olvidarás,
y yo esperaré cuanto sea necesario.
Las palabras serán rayadas por el viento
las promesas serán rajadas por las distancias
¡Aun así cumpliré todo lo que te prometí!
Aunque tú, ya no te acuerdes de mí...